Quizás calefaccionar el hogar en invierno no implique tanto aumentar la temperatura del aire acondicionado o darle más potencia a la estufa, sino más bien encargarse de ajustar los pequeños detalles que muchas veces olvidamos, como es el caso de las ventanas. Los expertos advierten que en cada una de estas estructuras existe una pequeña función que puede mejorar el ambiente hogareño.
Qué electrodoméstico debés desenchufar todas las noches en invierno para evitar incendiosLa diferencia entre una ventana antigua o de poca calidad radica más allá de la estética sino que se ve reflejado en las facturas energéticas, la entrada de humedad en casa o la poca sensación de resguardo respecto de los ruidos de afuera. Un mal aislamiento térmico puede hacer que el aire frío del exterior entre, lo que podemos comprobar con solo acercarnos a la abertura, acción que también nos permitirá descubrir un detalle, un ajuste que permite acondicionarlas en “modo invierno”.
Un sistema oculto en las aberturas modernas
Un dato desconocido es que muchas ventanas modernas ofrecen facilidades arquitectónicas que brindan un resguardo extra de las temperaturas, como es el caso de las abatibles u oscilobatientes de aluminio que son las aberturas con aperturas de doble contacto que cada vez se encuentran en más casas. Este tipo de estructuras incorporan un pequeño sistema que permite intercambiar entre “modo invierno” y “modo verano” con simplemente modificar un diminuto “tornillo”.
En invierno resulta fundamental ajustar las ventanas. Desde la empresa española MalagaVent, especializada en el diseño, distribución e instalación de cerramientos, explicaron la importancia de regular el pivote en el lateral de la hoja de la ventana, lo que permite reducir filtraciones de aire y mantener el calor dentro y el aire fuera. Esta pieza se encuentra en la parte donde encaja el cierre y logra ceñir la ventana y que esta apriete mejor contra el marco.
Cómo localizar el pivote de regulación
El pivote de bloqueo se encuentra en el lateral de la ventana, justo donde coincide el cristal con el marco de la pared. A simple vista parece un tornillo normal, pero si te fijas bien verás que no es completamente redondo, sino ovalado o excéntrico. Esa forma no es casual: al girarlo cambia la presión con la que la ventana encaja contra el marco cuando cierras.
En verano, se recomienda una presión menor. Permite que la ventana "respire" un poco más, lo que puede ayudar a evitar condensaciones y mejorar la ventilación natural, mientras que en invierno, es mejor un ajuste mayor, para conseguir un cierre más hermético y evitar que entre aire frío. Para adaptar tu ventana a este contexto de bajas temperaturas solo necesitás una llave Allen y seguir unos simples pasos detallados en el diario La Razón.
El paso a paso para el ajuste con llave Allen
1. Localizá el pivote excéntrico (está junto al cierre principal).
2. Introducí la llave Allen del tamaño adecuado.
3. Girá el pivote (notarás que no da un giro redondo, porque la pieza es ovalada).
Si colocás la marca hacia el interior del perfil, aumentás la presión (modo invierno). Si la girás hacia fuera, disminuís la presión (modo verano). Cerrá la ventana después del ajuste y comprobarás que aprieta más o menos según la posición.
¿Qué pasa si el aire se sigue filtrando?
Este truco es útil para afinar el cierre, pero no soluciona defectos de instalación. Si notás que se cuela mucho el aire incluso con el modo invierno activado, lo más probable es que:
- La ventana no esté bien sellada o nivelada.
- Haya puentes térmicos en la obra.
- O el montaje no esté correctamente terminado.